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El poema de la semana

Lo que se pretende con esta sección es promover la lectura de poesía en todos ustedes, amigos y clientes de Librería Tinta y Letras, y que a su vez también compartan con sus amigos y conocidos. Compartiremos un poema a la semana, para degustar lo mejor de las letras de distintas épocas y lugares, de Honduras y del mundo entero. En un año habremos leído 52 poemas de diversos autores y múltiples temas…

 27 de junio de 2019
Gacela del hombre de hielo
  • Gilberto González y Contreras (El Salvador)
Me he mirado por dentro y soy de hielo
bajo una costra de metal vibrante,
y me circula un frío ponzoñoso
en la dormida acequia de la sangre.

Era de lava y me volví de menta,
de viento helado y duda sollozante,
y mi vacío espiritual se agranda
hasta romper el muro de la carne.

El ardoroso afán troqueló en niebla
y el antiguo placer imponderable
vuelto ceniza y respirado en humo
es la huella de un pájaro en el aire.

Horas obscuras de mi ser dialogan
en un jardín que comenzó a secarse,
y a mi destino de fantasma llega
la soledad por anchuroso cauce. 

González y Contreras, Gilberto. Ausencia Pura. B. COSTA-AMIC, editor. México. 1946. Página 25.


5 de mayo de 2019
Extensión de las horas
  • Amanda Castro (Honduras)
Has venido a convertirte en todo
Extendiendo mis horas
repaso en mi memoria
tus ojos
relámpagos fugaces
fugitivos
tus manos
universos diminutos
de ternura y miel
la humedad
de tus labios
desatando en mis entrañas
una bestia adormecida
la curva de tu cuello
entre mis manos
trémula
tu olor a nardos y deseo
el eco profundo de tu voz
en despedida

Mi entraña arremetida
contraída
alada en convulsiones
derramándome toda en tu recuerdo
día y noche
con el constante salto
entre la piel y la esperanza
buscando una excusa para llamar
para escuchar tu voz
como granizos en mi espalda
para sentir de nuevo este hoyo
para sentir de nuevo
en tus labios este dolor
que atormenta mis pasiones 
y mis sueños. 

Munguía, Elvin. Antología Tratado Mesoamericano de Libre Poética; Ecos Náhuatl Honduras México, tomo 1. Goblin Editores. 2015. Página 96-97. 

 22 de abril de 2019
Conversación
  • Nelson E. Merren (Honduras)
Estás mejor así, créeme, muchacha.
Tal como otras, supones
que mí afectada indiferencia solo
es un reto a tus prominentes encantos, pero
que estos, al fin, triunfaran.
Pero otra vez te ruego, escúchame:
abandona la caza. Solo conseguirías
un incomodo tirano que le grita a los niños,
que odia la hipocresía y aun la idea
de traer hijos al mundo.
Además, por supuesto, has de creer en Dios,
que recompensa y es muy amoroso
y lleva la contabilidad de los pecados
de todos las colegialas y las secretarias
aunque unas vivan en Brasil
y otras en Australia y otras cosas así.

Está mejor así, dulce muchacha.
Deja que otro galán te engañe con palabras
más viejas que la arena.
Yo no miento, lo he dicho
siempre: yo soy un lobo
estepario, un lobo solitario
perdido entre las gentes.


Merren, Nelson E. Mundo de cubos. Secretaria de Cultura, Artes y Deportes. Biblioteca Básica de Cultura Hondureña. Honduras. 2007. Página 84. 


1 de abril de 2019
A un caballero que lloró con su esposa una pequeña pérdida
  • Esteban Villegas  (España)
Pasaron por nuestras vidas cautelosos
como quien pisa sobre almohadillas de algodón;
capaces de andar sobre vidrio sin quebrarlo,
de rozar una copa sin derramar una gota siquiera.
Sabios en escoger en verano la sombra más fresca,
en invierno, el calor de nuestros cuerpos dormidos.
Andaban por la casa dejando una estela
de inaprensibles briznas de oro o nácar.
Cuántas veces nos quitaron nuestro sitio,
que era también su lugar favorito,
y nosotros, reyes destronados y enormes,
fuimos a acomodarnos —es un decir—
en el más incómodo asiento de la casa.
Cuántas veces sosegaron nuestra angustia
con ese rumor que vibra en su garganta.
Les dimos cuanto quisieron;
lo aceptaron ellos
con la majestad de quien nada ha pedido.
Y a veces nos poseía la extrañeza
de haber metido en casa una fiera terrible,
una fiera armada de garras y de dientes
que con lengua de lija peina su seda al sol.
Al fin murieron:
apenas un suspiro
y quedó de ellos un jirón de piel suave, casi nada,
sigilosos y dignos
en la muerte como en la vida.
Así fueron nuestros gatos
y aún ahora,
muchos meses después,
de vez en cuando,
encontramos
un pelillo de seda en nuestras ropas.


Díaz-Mas, Paloma. Lo que aprendemos de los gatos. Editorial Anagrama. España. 2014. Página 5.


31 de diciembre de 2018
LA EMBRIAGUEZ 
  • Ricardo Llopesa  (Nicaragua)
Quédese aquí el puro licor de Baco.
CATULO

¿Qué es la embriaguez?, preguntó Verlaine
a Rabelais entre las llamas del infierno.
La embriaguez es mirar las cosas
              con ojo de niño;
es advertir el futuro desde el recuerdo,
contemplando, al mismo tiempo, el olvido;
es tocar con la yema de los dedos
el ojo de cuanto nos mira;
es alcanzar la plenitud de la vida
que libera de cadenas las manos;
es como navegar regiones de la mente
donde existen todavía universos
              por descubrir;
es ver la luz de las estrellas del infierno
desde la oscuridad del día;
es sentir el cuerpo, frágil y ligero,
una exquisita levitación sutil;
es llegar al fondo de las cosas
con las propias manos y poder extenderlas
hasta el más lejano infinito;
en una palabra,
es tener el universo entre los dedos
y gozar de él
bebiendo una copa de Languedoc
en los fumaderos de París, dijo Rabelais.


Llopesa, Ricardo. Paraíso terrenal. Instituto de Estudios 
Modernistas. España. 2001. Página 40-41.


16 de diciembre de 2018
MUSA
  • Roberto Bolaño  (Chile)
Era más hermosa que el sol

y yo aún no tenía 16 años.

24 han pasado

y sigue a mi lado.



la veo caminar

sobre las montañas: es el ángel guardián

de nuestras plegarias.

Es el sueño que regresa



con la promesa y el silbido.

El silbido que nos llama

y que nos pierde.

En sus ojos veo los rostros



de todos mis amores perdidos.

Ah, Musa, protégeme,

le digo, en los días terribles

de la aventura incesante.



Nunca te separes de mí.

Cuida mis pasos y los pasos

de mi hijo Lautaro.

Déjame sentir la punta de tus dedos



otra vez sobre mi espalda,

empujándome, cuando todo esté oscuro,

cuando todo esté perdido.

Déjame oír nuevamente el silbido.



Soy tu fiel amante

aunque a veces el sueño

me separe de ti.

También tú eres la reina de los sueños.



Mi amistad la tienes cada día

y algún día

tu amistad me recogerá

del erial del olvido.



Pues aunque tú vengas

cuando yo vaya

en el fondo somos amigos

inseparables.



Musa, a donde quiera

que yo vaya

tú vas.

Te vi en los hospitales



y en la fila

de los presos políticos.

Te vi en los ojos terribles

de Edna Lieberman



y en los callejones

de los pistoleros.

¡Y siempre me protegiste!

En la derrota y en la rayadura.



En las relaciones enfermizas

y en la crueldad,

siempre estuviste conmigo.

Y aunque pasen los años



y el Roberto Bolaño de la Alameda

y la Librería de Cristal

se transforme,

se paralice,



se haga más tonto y más viejo

tú permanecerás igual de hermosa.

Más que el sol

y que las estrellas.



Musa, a donde quiera

que tú vayas

yo voy.

Sigo tu estela radiante



a través de la larga noche.

Sin importarme los años

o la enfermedad.

Sin importarme el dolor 



o el esfuerzo que he de hacer

para seguirte.

Porque contigo puedo atravesar

los grandes espacios desolados



y siempre encontraré la puerta

que me devuelva

a la Quimera

porque tú estás conmigo,



Musa,

más hermosa que el sol

y más hermosa

que las estrellas.


Bolaño, Roberto. Los peros románticos. Editorial Acantilado. 2000. Barcelona. Páginas 84-87.



9 de diciembre de 2018
DISCOGRAFÍA 
  • @defreds (España)
Te fuiste,
todavía no se ve bien la razón,
y ahora estas con esa persona,
de su mano, con esa media
sonrisa mal colocada.

Y todos me hablan de ti,
de vosotros, que se os ve tan felices,
qué sois como la canción
perfecta de la vida.

Y yo, yo solo bajo la cabeza y sonrío.
Ilusos, como si pudieran saber
que tú y yo hacíamos
la discografía entera.

@defreds, Gómez Iglesias, José Ángel. Casi sin querer. Editorial Mueve tu lengua. Año 2017. Madrid. 


2 de diciembre de 2018

LO TERRIBLE

  • Roque Dalton (El Salvador)
Mis lágrimas, hasta mis lágrimas
endurecieron.

Yo creía en todo.

En todos.

Yo que solo pedía un poco de ternura,
lo que no cuesta nada,
a no ser el corazón.

Ahora es tarde ya.

Ahora la ternura no basta.

He probado el sabor de la pólvora.



Dalton, Roque. El turno del ofendido. Editorial Ocean Sur. 

Latinoamérica. Año 2015. Página 155. 


22 de noviembre de 2018

UNA OBRERA MUERTA

  • Clementina Suárez (Honduras)
Yo no bajaré a la tumba convertida en harapo,
ni un solo diente de mi boca se ha caído.
Las carnes en mi cuerpo tienen su forma intacta
y ágil en su tallo se yergue la cabeza.

Yo iré a la muerte pero con el labio fresco,
con voz firme y clara responderé a la llamada.
Yo sé que están contados los minutos de la vida
y que jamás el destino su sentencia retrasa.

Sobresalto no tengo por entrar a la sombra,
nadie quiero que venga  por mi muerte a llorar,
la espuma de mi sangre como aceite se acaba
y para ese instante a todos solo pido silencio.

No quiero que ya muerta peinen mi cabello
ni que las manos juntas pongan en mi pecho,
Quiero que me dejen así como me quede
y así en la tierra abierta me vayan a dejar.

No quiero que me vistan, ni que me ultrajen muerta
estando conmigo los que nunca estuvieron.
Compañeros sinceros, los que siempre tuve,
Solo esos que se encarguen de irme a enterrar.

Tampoco quiero seña, ni que una cruz me pongan,
No quiero para mí nada que los pobres no tengan.
Pues aún después de muerta, mi puño estará cerrado
Y en el viento mi nombre será bandera.




Suárez, Clementina. Cuadernos de poesía hondureña, número 12. Secretaría de Cultura, Dirección General de Cultura. Tegucigalpa. Año 1992. Página 32 y 33. 




18 de noviembre de 2018

TRISTE AMOR CON FECHA DE CADUCIDAD


  • Carlos Kaballero (España)


Nunca te enamores de un cuerpo,
no seas tan mediocre.

Te puedo asegurar que ese cuerpazo,
irremediablemente, acabará muriendo.

Enamórate de esas conversaciones
a las tantas de la madrugada,

del erotismo de sus ojos,
del sexo de su boca,
de la fuerza de sus labios.

No te enamores de un simple
y triste cuerpo bonito,
si lo haces condenándote
al peor de los fracasos.

Te aconsejo que mejor,
te enamores
de algo tan simple
como puede ser una mirada;
te puedo prometer
que te seguirá mirando igual
que a los veinticinco que a los setenta.

Esa mierda nunca cambia.




Kaballero, Carlos. Desvirgando a la noche con poemas suicidas. Editorial Aguilar. Madrid. Año 2018. Página 158 y 159. 



11 de noviembre de 2018

INFANCIA

  • Carlos Ordóñez (Honduras)
Pies desnudos, miradas dilatadas, sombras impasibles en la debilidad, manos palpando lo profundo.

El tiempo pesa como alas de albatros sobre antiguos navíos. La soledad es un pájaro absorto sobre el esqueleto del árbol; el silencio, una pluma en el agua detenida; el corazón, un nudo de cierzo y raíces en la copa de un ciprés encendido. Día a día una fiesta de reptiles tritura a sus crías: verde sangre, ojos afilados, dúctiles guillotinas.

Todo se llena del interior de las cosas, de la emanación de sus formas contenidas: las tejas, que fingían inocencia y protección resultan extraños escombros, ciertas formas de animales en vigilia, tiernos cuerpos envueltos en sudarios. Los espejos multiplican luminosamente sus laberintos, las escaleras repiten el crujido del peldaño quebrado. Los pasillos, los patios, los refugios, los lugares comunes, los cubiertos y los cuchillos que cortaron el muslo de un ave, las puertas (los misterios, las preguntas), todo resulta una amenaza rotunda.

Nada duerme. El mundo es un indicio. Un caballo derrumba los muros de la noche, por las alamedas resuena el gañido de los goznes, sufren a ciegas los hombres, heridos de luz.



Ordóñez, Carlos. Disturbio en el fragmento 119 de Heráclito. Amargord Ediciones. Madrid. Año 2013. Página 35.


1 de noviembre de 2018

LOS DESTERRADOS

  • Arturo Serrano Plaja (España)  
Con mis ojos los he visto:
desterrados, miserables, 
vagando por los caminos,
campesinos andaluces;
hombres, mujeres y niños,
caminan, yo no sé dónde;
caminan y van perdidos.

Con mis ojos los he visto:
al pie de las carreteras,
que hacia Córdoba son ríos
de bestias y muchedumbre,
buscando entre los olivos,
si no refugio, la sombra;
si no paz, siquiera olvido.
Con mis ojos los he visto:
de la más terrible ofensa
que en España se ha vivido
son testimonio sangriento
sus pasos perseguidos,
sus pies hinchados, su voz,
que suena como a vacío
relatando los horrores
que en su pueblo han cometido
los fascistas y los moros,
los bárbaros señoritos
que a su pueblo, en bajo precio,
al extranjero han vendido,
como en otro tiempo hicieran
con el Cristo redivivo.
Los he visto con mis ojos
destrozados, no vencidos
en el desigual combate
que con moros han tenido;
emigrantes de su patria,
del fascio son buen testigo;
las mujeres de Baena
que no tienen ya marido,
los hijos de aquellos padres
que en El Carpio han perecido,
y en Villafranca, Posadas,
Pedro Abad, Lora del Río,
luchando con escopetas
contra fusiles enemigos;
largas filas de mujeres,
hombres, ancianos y niños,
los he visto con mis ojos:
por los campos van, perdidos.
Pero les queda coraje
para pedir por otros hijos
de otros padres de otros pueblos
justicia para enemigos;
pero queda en sus gargantas
un mensaje malherido,
un grito de los que han muerto
luchando contra el fascismo:
¡Guerra a muerte, puño en alto;
venganza de nuestros hijos,
justicia seca queremos
para el fascismo asesino!

Justicia seca pidiendo,
con mis ojos los he visto.


      (Romancero General de la Guerra Español)


Garrido, Mariano. “Poesía como un arma. 25 poetas con la España revolucionaria en la Guerra Civil”. Editorial Ocean Sur. Colección Historias desde abajo. Latinoamérica. Año desconocido. Páginas 128-130. 




23 de octubre de 2018

LA VIDA

  • Edith Södergran (Finlandia)

Yo, mi propia prisionera, os digo:
la vida no es la primavera, vestida de terciopelo verde claro,
ni una caricia, que raras veces se recibe,
la vida no es una decisión de partir,
ni dos brazos blancos que nos retienen.
La vida es el angosto anillo que nos mantiene cautivos,
el círculo invisible que jamás traspasamos,
la vida es la felicidad próxima que nos pasa de largo
y mil pasos que no nos decidimos a dar.
La vida es despreciarse a sí mismo
y permanecer inmóvil en el fondo de un pozo
y saber que el sol brilla en lo alto
y que pájaros dorados cruzan volando el aire
y que los días pasan como raudas flechas.
La vida es agitar la mano en un breve adiós e irse a dormir a casa...
La vida es ser un ser extraño para sí mismo
y una máscara para cualquier otro que venga.
La vida es manejar sin prudencia la propia felicidad
y rechazar el instante único,
la vida es creerse débil y no atreverse.



Úriz, Francisco. “Poesía nórdica”. Ediciones de la Torre, Bibloteca Nórdica. Madrid, 1995. Página 29 - 30.

10 comentarios:

  1. ¡Me encantó!
    Excelente iniciativa ♡

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  2. Muy bueno, poesía alejada de lo tradicional. Uno poema por día mejor.

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  3. Que bonita expresión de la vida,ese gran regalo de Dios.Excelente idea!

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  4. Entonces la vida es el agónico anhelo de la misma.

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  5. La vida nos es misterio. Me gustó el poema "la vida es ese angosto anillo que nos mantiene cautivas"

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  6. Muy contento les haya gustado. En unas horas sale el de esta semana... Espero les guste.

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  7. Me ha gustado la lectura escogida para nosotros, me senti al leer el poema los desterrados, casi como si los viera de cerca al dar sus pasos, me transmitió una pizca de empatia al imaginar su dolor.

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  8. Excelente! Me gusta esta sección💚 Nuy bien por tinta y letras!!!

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  9. TRISTE AMOR CON FECHA DE CADUCIDAD, tan real ❤

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